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Cuidarte también es luchar: Mujeres y reconocimiento de nuestras vivencias como forma de combatir la violencia

El 8 de marzo es una fecha que nos recuerda la importancia de la lucha por la igualdad y la erradicación de la violencia de género. Pero si tienes Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), hay un tema que no podemos ignorar: “Las relaciones violentas”. No es un secreto que las personas con TLP son más propensas a vivir dinámicas tóxicas o abusivas. Por eso, hoy queremos hablar del por qué y del cómo protegerte 💜.



¿Por qué somos más vulnerables?


Si tienes TLP, probablemente sientes las emociones con una intensidad fuera de serie. Esto te hace una persona llena de energía. Pero también puede volverte más propensa a engancharte en relaciones dañinas. Estudios han demostrado que quienes tienen TLP tienden a involucrarse en relaciones con altos niveles de conflicto, ya sea por miedo al abandono, baja autoestima o dificultades para establecer límites claros.


Según la Asociación Americana de Psiquiatría, hasta el 60% de las personas con TLP han experimentado abuso en sus relaciones. Y no, no es porque "te gusten las relaciones difíciles", sino porque la impulsividad y la necesidad de conexión pueden nublar la percepción del peligro.



La violencia no siempre es evidente


Cuando pensamos en relaciones violentas, solemos imaginar golpes o gritos. Pero la violencia es mucho más que eso:


Violencia psicológica: Manipulación, chantaje emocional, gaslighting.


Violencia económica: Control de tu dinero, impedirte trabajar o estudiar.


Violencia social: Aislarte de tus amistades, hacerte sentir que "nadie más te soportaría".


Violencia sexual: Coacción, presión o desvalorización de tus límites.



Si alguna vez te han hecho sentir que "sin esa persona no vales nada", mientras te maltrata, es momento de cuestionarlo.



¿Cómo puedes protegerte?


1. Identifica patrones: Si te has encontrado en varias relaciones conflictivas, pregúntate qué patrones se repiten y cómo puedes romperlos.


2. Haz una red de apoyo: Aunque el TLP puede hacerte sentir sola, busca amigas, familiares o terapeutas en quienes confiar.


3. Pon límites y respétalos: Decir "no" no te hace mala persona. Si algo te incomoda, es válido expresarlo.


4. Terapia: El tratamiento para el TLP, como la Terapia Dialéctico Conductual (TDC), te ayuda a reconocer relaciones sanas y evitar vínculos destructivos.


5. Recuerda que mereces amor sin violencia: No, el amor no tiene que doler ni ser una montaña rusa constante.



Si sientes que estás en una relación dañina, no tienes que enfrentar esto sola. Existen líneas de ayuda y profesionales dispuestos a apoyarte. Y recuerda: el amor debe ser un refugio, no un campo de batalla. 💜


“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.”

– Proverbios 4:23

 
 
 

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